sábado, 24 de marzo de 2012

Quinto Poema Mortal de Recúpero: Mis pústulas sanguinolientas


Luego de un largo período retirado en su refugio de la selva misionera (*) nuestro querido Francis Oliverio vuelve en busca de más gloria. Advirtiendo que muchos poetas -malditos o no- escribieron con fluidos corporales las pruebas de su amor, Recúpero, que no es más que cualquiera pero menos que ninguno, buscó la novedad y la originalidad arriesgando el sentido común, el buen gusto y la urbanidad, en su afán de ganar su tan anhelado lugar en el Panteón de los Artistas. Para ello escogió casi al azar (¿acaso el amor se compone de otra cosa?) a su vecina Teresa García de la Ostra, eterna enamorada del amor, aunque no de nuestro vate. Y a quemarropa le espetó, frente a su ventana, el sorprendente y Quinto Poema Mortal de su cosecha, intitulado “Mis pústulas sanguinolientas”, que dice:

Mis pústulas sanguinolientas

Te regalo

¡Amada mía!

Si Lugones excretaba alejandrinos

Y manaba versos Parra

por su plasma

Mis poemas son escritos

Con detritos

Pus y costra son

Las sustancias de este amor

//

¡Teresa!

¡Tú transformas

mis formas

en pasión!

//

Amoroso escarabajo

que deglutes mis horrores

Y me llevas con honores

Al Parnaso

//

Coro de Ninfas:

Si llegare la muerte en este instante…

¡Feliz la acepta!

Es que la vida

¡todo se lo ha dado!

La suerte quiso que en el cuarto de la amada no estuviera solamente Teresa con su madre, doña Gertrudis, sino también su padre, el Comandante Gualberto García de la Ostra, quien luego de asistir estupefacto al festival de purulencias de Recúpero, sacó de la vitrina de la sala su viejo fusil Mauser Karabiner 98 y, para alegría de quienes tanto admiramos al poeta, no dio en el blanco porque éste se profugó velozmente. Lo que jamás se supo (al menos no todavía) es qué sintió la joven Teresa con esta declaración de amor algo confusa y más cercana a un laboratorio de análisis clínicos que a un poemario.

Si hay entre los lectores algún amigo o historiador de la familia García de la Ostra que tenga datos comprobables al respecto, los recibiremos con gusto.

(*) algunos sostienen que estuvo preso en Caseros por tráfico ilegal de tatúes carreta y otras aves exóticas.

El fresco es "El Parnaso" de Rafael

2 comentarios:

  1. Se está bien acá; me quedaré; lo bueno de esto, lo acabo de constatar, es que estoy a un paso de La menor idea. Saludos.

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  2. Efectivamente Don Ferragus! Es como La Menor Idea pero más tranquilo.
    Muchas gracias!

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